En Vitelier creemos que el diseño también se construye con vínculos. Por eso, junto a Miele y Zash, abrimos las puertas de Casa Vitelier para celebrar la maternidad en la arquitectura y el diseño. Fue un encuentro íntimo y especial, acompañado por mujeres que admiramos: arquitectas, creadoras y líderes que inspiran con su talento y con la manera en que equilibran sus proyectos y su vida cotidiana.
La mañana comenzó en la cocina, guiadas por el chef de Miele en una experiencia colaborativa que nos recordó que cocinar es un acto de creación y también de comunidad. Entre aromas y sabores, descubrimos nuevas formas de disfrutar el espacio que nos es más cercano: la cocina como lugar de encuentro.
Después, de la mano de Zarina Rivera, fundadora de Zash, exploramos el arte de poner la mesa, inspirada en la primavera. Ese gesto —aparentemente simple— que convierte una comida en una experiencia significativa, capaz de transformar la rutina en celebración.
Más allá del brunch, la jornada fue un homenaje a la maternidad y al papel que juega en la vida de tantas mujeres que diseñan, crean y lideran con sensibilidad y fortaleza. Nos llevamos la certeza de que celebrar también es una forma de diseñar: diseñar momentos, memorias y lazos que nos acompañan más allá del trabajo.
A todas las que estuvieron presentes, gracias por compartir su energía y su mirada. Este encuentro nos recordó que el diseño cobra vida en comunidad y que la maternidad, lejos de limitar, es también fuente de inspiración.











